sábado, 8 de diciembre de 2018

LA RELACIÓN ENTRE LA ESCUELA Y LA FAMILIA




La escuela es el entorno privilegiado donde las relaciones interpersonales son muy importantes, es un lugar de encuentro e interacción constante en el día a día, entre familias, profesorado y alumnos.
La relación entre la escuela y la familia es de gran importancia para la pequeña infancia y la influencia que esta relación puede ejercer en su desarrollo es más significativa y trascendental de lo que se suele creer.
Sabemos que la familia es el primer contexto de socialización, donde niños y niñas participan y se desarrollan activamente. Además, en un determinado momento la familia decide que ya puede abrirse a un nuevo contexto: la escuela, confiando la complementación de su educación a su profesorado.
Cuando esto sucede, el alumno no es un ser pasivo y, como constructora activa de sus relaciones personales, atraviesa una fase de autorización y de construcción de lazos privilegiados con los adultos con los que se relaciona habitualmente en la escuela.
                                       
Por lo tanto, el niño y la niña crean vínculos con las personas sensibles y receptivas a las interacciones sociales que permanecen como educadoras consistentes y estables, lo que ocurre tanto en la escuela, como en el hogar.
Estos vínculos son necesarios para dar un firme sustento emocional, que permite a las criaturas sentirse confiadas y seguras para dar los pasos necesarios en el descubrimiento del mundo; solicitando ser guiadas y acompañadas.
Por la singularidad de la etapa de los cero a los seis años y los vínculos afectivos que se crean, sin olvidar el derecho a la estabilidad y continuidad de sus relaciones personales, es necesario que reflexionemos sobre la importancia de establecer una unión entre la escuela y la familia, para que puedan crecer sin crispaciones, conflictos o ambigüedades y lo hagan de una manera amable y armónica consigo mismas y con el medio (físico, cultural y social) que les rodea.
                                          
La vida psíquica de un niño y niña comienza por la satisfacción de sus necesidades auténticas, no sólo fisiológicas. Necesitan amor, afecto y estima, integración en un grupo, posibilidad de explorar e interactuar en el entorno que les rodea. Además necesitan relacionarse entre sí y con el medio físico y humano en el que viven. Si perciben en sus dos ámbitos de relación y entre sus personas de referencia un clima de confianza, escucha, respeto, compañerismo y un bienestar recíproco, les estaremos nutriendo de sentimientos positivos que serán la base de una vida afectiva y emocional sana y equilibrada, muy valiosos para las relaciones que establecerán en el futuro con sus iguales y otras personas.
                                         
Conformar una atmósfera cálida en la que los niños y niñas puedan sentirse a gusto, cultivar su bienestar y crecer en armonía, requiere un compromiso de todas las partes implicadas en su acompañamiento (profesorado y familia). Cuidar la relación entre la familia y el profesorado debe ser una prioridad para fortalecer el desarrollo integral de los niños y niñas, por lo que, es importante buscar momentos para la comunicación y el intercambio mutuo. Dialogar sobre aspectos del crecimiento, aprendizaje y crianza de Juan, Leire o Ariadna, nos permite conocerles mejor y responder a sus verdaderas necesidades.
Para finalizar, la escuela debe ser abierta, un lugar de encuentro; respetuoso, democrático y participativo que ofrezca muchas oportunidades y espacios donde las familias puedan participar, intercambiar y compartir con el profesorado, concediendo mucho valor a los momentos cotidianos (excursiones, actividades del día a día en el aula, período de adaptación con la familia, entradas y salidas…). Y la familia debe ser consciente del enorme potencial que su pequeño o pequeña está a punto de desplegar, confiando en la escuela y su profesorado como el terreno apropiado donde puede hacerlo, y sentirse miembros partícipes y protagonistas, e incluso, transformadores, de la vida escolar. Participar y disfrutar de las experiencias y vivencias de la escuela con sus hijos e hijas es la forma más bella de implicación en su aprendizaje y educación.

EL PAPEL DEL DOCENTE EN LA INCLUSIÓN ESCOLAR

La inclusión escolar supone la participación activa de todos los actores de la comunidad educativa: alumnos, padres, docentes, directores, administrativos y profesionales de apoyo con un fin común.
Podemos distinguir tres dimensiones que deben guiar las políticas de la escuela y su quehacer diario.
  1. La dimensión de cultura inclusiva que supone la construcción de una comunidad escolar segura, acogedora, colaboradora y estimulante en la que cada uno es estimado y el desarrollo de valores inclusivos, compartidos por todo el personal de la escuela, los estudiantes y las familias.
  2. La dimensión de política inclusiva que propone desarrollar una escuela para todos y organizar el apoyo para atender a la diversidad.
  3. La dimensión de prácticas inclusivas que implica orquestar el proceso de enseñanza-aprendizaje y movilizar los recursos.
                                      
Los objetivos apuntan a construir comunidades escolares colaborativas que promuevan en todo el alumnado altos niveles de logro y ayudar a valorar con detalle las posibilidades reales que existen en las escuelas para aumentar el aprendizaje y la participación de todos.
El propósito final es ayudar a romper las barreras mediante la revisión, consulta, recopilación de información y diseño de un plan de desarrollo para una escuela inclusiva.

La Institución Escolar, entonces, debería adoptar ciertas estructuras entre las cuales podemos destacar:
  • Apreciar, conocer y tener una cálida relación con los alumnos
  • Estar abierta al entorno (Familias, Instituciones, Cultura, Empresa).
  • Potenciar la participación de la familia en la organización y vida escolar.
  • Diseñar y programar la instrucción en un equipo interdisciplinar.
  • Planificar para adaptar la enseñanza a los ritmos y estilos de aprendizaje de los alumnos.
  • Poner atención especial en los alumnos con riesgo de fracaso y exclusión social
  • Que el Proyecto Educativo se conduzca bajo principios integradores fomentando valores de colaboración, trabajo en equipo, formación integral, tolerancia y convivencia.
  • Que la propuesta curricular común sea flexible, abierta y diversificada.

10 consejos para docentes sobre educación inclusiva.


LOS RECURSOS EDUCATIVOS DE APOYO EN EL AULA PARA UNA EDUCACIÓN INCLUSIVA DE CALIDAD





Para que un material didáctico sea eficaz para nuestro alumnado no es necesario que sea un material muy  sofisticado sino que debemos valorar y priorizar otros aspectos más importantes como: 
  • Objetivos que queremos desarrollar en el alumnado.
  • Contenidos que pretendemos trabajar.
  • Características que tiene el alumnado con el que vamos a trabajar.
  • Contexto en el que se va desarrollar la actividad docente.
  • Metodología didáctica que queremos utilizar.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, junto con las adaptaciones curriculares pertinentes se realizará la revisión y adecuación del material en función de las actividades que hayamos planteado. Cada recurso didáctico, presenta unas características específicas que ofrece un amplio abanico de utilización según las actividades a desarrollar con el alumnado y del contexto en el que queramos trabajar. Son muy importantes los esfuerzos docentes por la preparación del acto educativo y los costes económicos que la necesidad de uso de algunos materiales pueda conllevar, así como los beneficios de la utilización los materiales. También se debe evitar que un recurso didáctico condicione toda la planificación de una propuesta curricular ya que lo que se debe pretender es todo lo contrario.

Una adecuada programación docente hará que la intervención educativa próspera que generalmente se va logrando a través del ejercicio que hace crecer paulatinamente al profesorado hasta hacerle experto en el diseño y planificación de intervenciones educativas. Esta capacidad permite desarrollar una mayor velocidad en su actuación docente diaria al poseer constantemente presentes los elementos didácticos más generales.

La intervención educativa en alumnos con necesidad específica de apoyo educativo en la actualidad, está centrada en torno al concepto de adaptaciones curriculares, mediante una metodología pedagógica que cuenta con tres fases: 
  • Recolección de la información. 
  • Interpretación de la información 
  • Definición de la intervención pedagógica.

Estas fases permitirán al especialista realizar las adaptaciones curriculares lo más adecuadamente posible a cada alumno concreto.




Por lo tanto, la intervención educativa del alumno con necesidad específica de apoyo educativo se reduce en: 
  • Un planteamiento coherente con el objetivo de acceder al currículo.
  • Una adecuación de las técnicas de recogida de datos.
  • Una correcta interpretación de las mismas.
  • Una sintonía curricular con el alumno concreto.

viernes, 7 de diciembre de 2018

RECURSOS PARA EL MAESTRO DE AUDICIÓN Y LENGUAJE



Algunos de los recursos que pueden utilizar los maestros y maestras de Audición y Lenguaje son los siguientes:


jueves, 6 de diciembre de 2018

¿QUIÉN ES EL MAESTRO DE AUDICIÓN Y LENGUAJE? ¿CUÁLES SON SUS FUNCIONES?


¿ Quién es el maestro especialista en audición y
lenguaje?


El Maestro de Audición y Lenguaje es un especialista dedicado a promover y desarrollar la prevención de los problemas de lenguaje, a la potenciación de las capacidades comunicativo-lingüísticas y a la solución de problemas específicos de lenguaje y comunicación en un centro educativo, contextualizando su labor con las características propias de cada centro.


 Funciones del maestro de Audición y Lenguaje.


  •  Desempeña su profesión atendiendo directamente a todos los alumnos que presenten dificultades, tanto en el desarrollo del lenguaje y/o la comunicación, como en proporcionar tratamiento o reeducación en los posibles trastornos que aparecen en este área.

  •  Su trabajo también estará dirigido a servir de apoyo y orientación al resto de los profesores del centro, a la hora de realizar las adaptaciones curriculares oportunas, para poder ofrecer así una respuesta educativa ajustada a las necesidades educativas especiales de cada uno de los alumnos. Los lugares en los que estos profesionales desempeñan su actividad docente son centros donde se atiende a alumnos con necesidades educativas especiales en el área de la Comunicación y el Lenguaje.





miércoles, 5 de diciembre de 2018

¿QUÉ ES LA EDUCACIÓN ESPECIAL?

La Educación Especial es una modalidad del sistema escolar, de tipo transversal e interdisciplinario, encargada de potenciar y asegurar el cumplimiento del principio de equiparación de oportunidades de aquellos niños, niñas y jóvenes que presentan necesidades educativas especiales derivadas o no de una discapacidad en todos los niveles y modalidades del sistema escolar. Con el propósito de asegurar aprendizajes de calidad a todos los niños, niñas y jóvenes con necesidades educativas especiales.




Educación especial es aquella destinada a alumnos con necesidades educativas especiales debidas a sobredotación intelectual o discapacidades psíquicas, físicas o sensoriales. La educación especial en sentido amplio comprende todas aquellas actuaciones encaminadas a compensar dichas necesidades, ya sea en centros ordinarios o específicos.

Educación Especial es una modalidad de atención de Educación Básica cuyo enfoque es la Educación Inclusiva, el cual permite reconocer la variedad de sujetos y contextos inmersos en el ámbito escolar, plantea el reconocimiento de las diferencias, respeto y tolerancia a lo "diverso" como aspectos de enriquecimiento. Considera la atención de alumnos de acuerdo a sus necesidades educativas y hace énfasis en la Educación para Todos.